Redacción / La Voz de Michoacán Ciudad de México. Luego de que el exsecretario de Hacienda, Carlos Urzúa, revelara a través de una entrevista algunos secretos y razones detrás de su renuncia al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México afirmó que las declaraciones de Urzúa son “politiquería”. En una entrevista con la revista Proceso, el ahora académico dejó en claro que Alfonso Romo, jefe de Oficina de la Presidencia, fue un obstáculo y una de las principales razones para su salida. Ideológicamente Romo es un hombre de extrema derecha. Y en términos sociales oscila entre el Opus Dei y los Legionarios de Cristo. ¿Cómo un hombre así, que llegó a admirar a Augusto Pinochet y a Marcial Maciel, acabó no solo siendo amigo de López Obrador sino incluso siendo el jefe de la Oficina de la Presidencia?", se cuestiona a su vez Urzúa. Ahora bien, es verdad que aun cuando Romo trató de usar su influencia para apoderarse de las secretarías de Hacienda y de Economía, el Presidente no lo dejó. Pero sí pudo imponer a Margarita Ríos-Farjat en el SAT y a Eugenio Nájera en Nafinsa y Bancomext", afirma. El exsecretario comenta que, con relación a su carta de despedida, aludió a un posible conflicto de intereses pensando en Alfonso Romo. Agradezco la oportunidad de haber podido servir a México. pic.twitter.com/aaa2cIa9uI — Carlos Urzúa (@CarlosM_Urzua) 9 de julio de 2019 Sobre el NAIM, explica en la entrevista realizada por Hernán Gómez: "la obra estaba muy avanzada y había demasiado dinero de por medio. Si bien es cierto que muchos de los terrenos aledaños estaban controlados por gente vinculada a la Administración anterior, un Gobierno fuerte como el de López Obrador podría haberlos expropiado por razón de Estado".