Michoacán se posiciona entre los estados que más huelgas presenta

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Foto: Samuel Herrera. Casi la quinta parte de estallamientos de huelga de manera formal durante el 2018 se dieron en Michoacán.

Maricruz Rios/La Voz de Michoacán

 

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Morelia, Michoacán. Casi la quinta parte de estallamientos de huelga de manera formal durante el 2018 se dieron en Michoacán, una entidad donde se tiene un par de ingrediente extra para varios de estos emplazamientos: el bloqueo de las vías de comunicación, principalmente del ferrocarril, y que prácticamente todos estos movimientos son realizados por empleados dependientes del gobierno estatal. El contexto nacional indica un incremento en este tipo de problemáticas entre 2017 y 2018.

El número de emplazamientos a huelga registró un crecimiento de 5.5 por ciento con respecto al año 2017, al pasar de 23 mil 950 a 25 mil 260 casos. Además, se observa una tendencia a la baja en las huelgas estalladas, al pasar de 68 casos en 2013 a 32 en el año 2018, un descenso del 52.9 por ciento. Aunque en 2018, se registró un aumento de 88.2 por ciento con respecto al 2017.

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El 79.1 por ciento de los emplazamientos a huelga, tuvieron como motivo la firma de contrato, mientras el 8.8 por ciento fue por revisión de contrato. Los emplazamientos a huelga solucionados en 2018 registraron un aumento de 7.0 por ciento respecto al 2017, al pasar de 16 030 a 17 160 casos a nivel nacional, con un 33.7 por ciento de los emplazamientos solucionados por desistimiento.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), son tres estados los que aglutinaron el 80 por ciento de los 32 paros laborales el año pasado: Jalisco, con 14 huelgas registradas en 2018, Ciudad de México, que presentó 6, y Michoacán, que contabilizó 6 de manera formal. De las 32 huelgas estalladas en 2018, sólo 14 fueron solucionadas en el mismo año.

La tercera diferencia que salta a la vista es la magnitud propia de cada estado y la importancia dentro del contexto nacional. La Ciudad de México es la que mayor cantidad de sindicatos y personas tiene, por lo que es normal que esté en los primeros lugares de la lista, mientras que Jalisco, se disputa, junto con Nuevo León, el estatus del segundo estado más productiva del país.

Michoacán en cambio, es uno de los estados agrícolas más importantes del país, pero precisamente su fuerza radica en este sector que suele usar mano de obra temporal; la quinta parte de las plazas laborales de la entidad caen este rubro. A eso se le suma una economía cuyo 70 por ciento de actividad y ganancias está en la informalidad y una industria, fuerte pero incipiente en números.

A pesar de que los factores no parecen alinearse para que Michoacán figurara en los primeros puestos en paros laborales, los descontentos sociales, expresiones magisteriales y el usar las huelgas como método de presión primario han permeado, existido e incluso dominado desde los años 80. Michoacán es una entidad socialmente convulsa, propensa al estallido social, el cual suele venir casi siempre desde la base trabajadora.

 

De la huelga a los bloqueos

 

En este sentido, sectores sociales y empresariales han incluso levantado la voz para solicitar a los gremios tengan cierto respeto a los intereses y al libre tránsito. Apenas entre enero y febrero de este año, una huelga de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) puso contra las cuerdas al todo sector productivo de las regiones Centro y Bajío.

Por más de 40 días sindicalizados de la Coordinadora mantuvieron no sólo una huelga laboral que los alejó de los salones de clases, sino que realizaron bloqueos de vías de tren, lo que paró por completo el flujo de mercancías y bienes como fierro, autopartes y maquinaria.

El modelo de presión contra las vías del tren ha demostrado ser exitoso y la CNTE pareciera haber compartido el conocimiento con sus “fuerzas básicas”, los estudiantes normalistas, quienes han repetido el modus operandi para sus hacer hincapié en sus últimas exigencias, sea el pago de becas atrasadas o el lanzamiento de una convocatoria de ingreso.

Abelardo Pérez Estrada, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Morelia, ha sido de los más incisivos en el tema. De manera continua el líder empresarial ha fustigado y recordado a las autoridades su papel como garantes del Estado de Derecho, en una entidad donde, refiere, hay ciertos grupos a los cuales les están dejando hacer como les plazca, principalmente maestros y normalistas, quienes cada vez más seguido bloquean las vías, aunque sea por unas horas.

Abelardo Pérez aboga por respetar los motivos y causas de los descontentos sociales, y las huelgas que pudieran derivar de ellos, pero pide al mismo tiempo que no sean usados estos como mínimo pretexto para afectar a terceros con bloqueos de carreteras, toma de casetas, boicots a las vías férreas y hasta toma de centros comerciales.

El líder en Morelia de la Canacintra afirma respaldar muchas de estas causas, pero son las formas que han fallado, así como los diferentes niveles de gobierno, los cuales a su parecer rara vez intervienen para destrabar estos conflictos.

Juan Pablo Arriaga Diez, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles (AMDA) en la entidad también ha condenado este tipo de acciones, al señalar que además dan mala imagen y, más allá de las dificultades propias de los bloqueos a corto plazo, contribuyen a que menos inversiones quieran ingresar al estado ante la falta de garantías en cuestiones tan básicas como el flujo de insumos y mercancías.

“No creemos que sea conveniente para el estado aspirinas temporales, el haber estado pateando el bote hacia adelante y que creciera año con año ha sido muy negativo para Michoacán”, mencionó en enero respecto a las pobres medidas el gobierno estatal y federal para destrabar las vías del tren y el paro laboral de la CNTE y exigió “actuar de inmediato para que prevalezca el estado de derecho y no se vean afectadas terceras personas”.

Juan Pablo Arriaga incluso calificó como irresponsable la actitud de las autoridades de todos los niveles, al considerar que ni solucionaban de fondo el problema ni presentaban esquemas que pudieran apoyar a los terceros que resultaban afectados.

Alejandro Hernández Torres, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en Michoacán, aseguró que la última gran huelga en la entidad le costó a su sector al menos 80 millones de pesos

Coincide en que aquellas huelgas que se trasladan de las oficinas y espacios de trabajo a la vía pública dan una muy mala imagen, lo que también inhibe las ganas de visitar el estado o de pasar más tiempo en determinados lugares. El bloqueo de carreteras ha incluso desencadenado que líneas de autobuses suspendan corridas por varias horas.

Agustín Arriaga Diez, líder del Consejo Coordinador Empresarial del Estado de Michoacán (CCEEM) mencionó en su momento que este tipo de movimientos afectan no sólo al estado, sino a las entidades vecinas y a otras clases trabajadoras.

Arriaga Diez confió en que los gobiernos federal y estatal puedan trabajar en un futuro para coordinar mejor este tipo de evento”. “No se nos olvidan esos tiempos aciagos, son otros tiempos y otra coyuntura, espero que las autoridades hayan aprendido que eso no deja nada bueno, más que una afectación a todos”.