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Jueves 22 de Agosto del 2019

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Notimex / La Voz de Michoacán
Santiago, 8 Jun .- Singulares detalles de una historia que se remonta al nacimiento de México independiente y que vincula a Chile con ese proceso fueron dados a conocer aquí en el marco de la celebración del Día de la Marina de México.

Una página singular de este vínculo se remonta a 1821, cuando el chileno Eugenio Antonio Nicolás Cortés y Azúa se adhirió al movimiento de la independencia de México, dijo a Notimex el agregado naval mexicano en Chile, contralmirante Alfonso Flores Alvarado.

Cortés y Azúa «fue comisionado como segundo comandante a bordo de la fragata Prueba, en 1822», recordó el oficial.

Luego, Agustín de Iturbide le otorgó al chileno, en enero de 1822, el grado de capitán de Navío, la más alta jerarquía de la naciente Armada de México, agregó.

Cortés y Azúa, cuyo padre era descendiente del conquistador Hernán Cortés, nació en Santiago el 15 de noviembre de 1776, y al cumplir 15 años, y mientras residía en España, estudió en la Real Compañía de Guardias Marinas y luego sirvió en navíos de la armada hispana.

Entre los años 1808 y 1820, y cuando se desarrollan en las tierras americanas movimientos independentistas, tras la invasión de Napoleón a España, Cortés y Azúa cumple tareas de organización de la resistencia al invasor francés y el auxilio a la metrópoli.

Así en el ambiente álgido en que surge el movimiento independentista, fue como llegó a relacionarse con el almirante británico Thomas Cochrane, quien prestaba sus servicios en la Armada chilena, y fue el momento en que decidió solicitar incorporarse a los patriotas.

Flores Alvarado narró que en 1821 encontró a Eugenio Cortés como Segundo Comandante a bordo de la fragata Prueba, la que junto a la fragata Venganza arribó al puerto de Acapulco, del todavía virreinato de la Nueva España.

El chileno contactó con Agustín de Iturbide y se comprometió con la causa independentista de los países americanos y entró en la historia de México.

Aunque no está documentado, se supone que Cortés y Azúa estuvo con Iturbide, de quien era ayudante personal y uno de sus asesores en cuestiones navales, el 27 de septiembre de 1821, cuando el Ejército Trigarante entró en Ciudad de México.

Esta cercanía con Iturbide se constata por el hecho de que su nombre, junto al de otras importantes personalidades, aparece en el armisticio celebrado entre el Ejército Trigarante y las Tropas de México el 7 de septiembre de 1821.

El oficial de origen chileno sirvió a la Armada mexicana en diversas tareas, como la adquisición de barcos, y también participó a partir de junio 1824 en la formación de una escuela naval para la preparación de oficiales navales mexicanos.

Luego viajó a Perú, donde le fue concedido el grado de Contralmirante de la Armada peruana y la dirección del Colegio Militar, pero en 1833 por no apoyar un movimiento en contra del recién electo presidente Luis Orbegoso, fue acusado de deserción.

La novelesca historia de este marino chileno que sirvió a México termina en diciembre de 1849, cuando muere a los 73 años, en Valparaíso, Chile, víctima de un derrame cerebral.

De acuerdo con la historia naval mexicana, el general de Brigada de Marina Cortés y Azúa fue el impulsor de lo que hoy se conoce como Cuerpo General, conformó la primera escuadrilla de buques y apoyó la creación de la escuela Naval de Tlacotalpan, entre otras misiones.

 

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