Federalismo electoral, la riqueza de lo local

En los sistemas de gobierno democráticos se destaca al municipio como al ámbito más próximo a la ciudadanía

Araceli Gutiérrez Cortés

Durante setenta años, el federalismo en México funcionó como un régimen de partido único y presidencialista, en el que el gobierno federal subordinaba a los gobiernos estatales y municipales. Pero en los ochenta, cuando se inicia la apertura política a los partidos de oposición, el PAN comienza a ganar en los gobiernos municipales, en 1989 por primera gana el gobierno del estado de Baja California, en 1997 el PRD gana la capital de la República y todo esto va desencadenando un proceso hasta finalmente, muchos autores ubican formalmente la instauración democrática en el país partir del año 2000 cuando por primera vez se da la alternancia en la Presidencia de la República.

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Con lo anterior, pretendo destacar que fue en los gobiernos locales, primero municipales y luego estatales, donde la transición democrática tuvo lugar, porque la historia nos ha enseñado que la democracia, se ha venido construyendo desde lo local y este contexto, nos lleva a hablar de federalismo y democracia como un juego de palabras que ha aportado mucho a la construcción de nuestro país. Al mismo tiempo, el avance democrático, ha permitido que los Estados tengan una mayor autonomía fiscal, administrativa y gubernamental.

En los sistemas de gobierno democráticos se destaca al municipio como al ámbito más próximo a la ciudadanía, se trata pues de un espacio privilegiado para avanzar en la construcción de la democracia. Y es que, en las sociedades modernas, la participación no se limita solo a los procesos electorales, sino que representa también una forma de participar, controlar y moderar el poder otorgado a sus representantes políticos a través de formatos y mecanismos de participación ciudadana, que fortalecen y nutren la vida democrática en el país.

De esta manera, me permito destacar una frase que fue utilizada en la Estrategia Mundial para la Conservación en 1980, que dice: “piensa global, actúa localmente”, porque la localidad es el entorno real de la mayoría de la gente, donde hay mayor proximidad entre autoridades y ciudadanos. Además, el espacio local se encuentra en una constante evolución que ha ejercido una imparable lucha hacia la descentralización, donde la toma de decisiones puede ser más inmediata y no controlada por otros niveles de acción y esto redunda en decisiones más adecuadas a las necesidades de la ciudadanía.

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Todos sabemos que México es un país pluricultural, son tan diferentes las personas, las costumbres, y las formas del norte, con las del centro y con las del sur del país. Haciendo un análisis de los distintos mecanismos de participación ciudadana que hay en el país, me encontré con más de 20 formas o mecanismos de participación ciudadana distintos, en las 32 Entidades de la República; desde los más conocidos como el plebiscito, el referéndum, la consulta ciudadana, el observatorio ciudadano, el presupuesto participativo, hasta la revocación de mandato, y algunas figuras como la audiencia pública o la ratificación constitucional.

Y hay una gama extraordinaria de mecanismos, como gobierno abierto, la colaboración ciudadana, las juntas municipales, etc., y todas con características distintas, hay Estados que tienen dos o tres mecanismos de participación ciudadana; mientras que hay Estados que tienen doce, como Jalisco o como Edo. de México que son referentes en el país. Los umbrales de participación son totalmente distintos; por ejemplo: para solicitar la revocación de mandato de una Gubernatura en el estado de Aguascalientes, se requiere de la solicitud de por lo menos el 10% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal, el 15 o 20% para el caso de Diputados y Ayuntamientos según el número de habitantes; en Jalisco el umbral de participación es del 5% o en Oaxaca el 20%. Y esto refleja lo diferentes que podemos ser de un estado a otro; pero, además, los Institutos Electorales Locales juegan un papel preponderante y tienen una participación activa, ya que supervisan y garantizan la aplicación de estos mecanismos.

Michoacán por su parte, es un referente a nivel nacional en los avances del derecho indígena, la consulta a los Pueblos y Comunidades Indígenas ha sido fundamental para garantizar derechos y se ha convertido en una forma de participación, debidamente regulada y garantizada a través esta ley.

Hay una enorme diversidad de mecanismos, de formas, de culturas y de estilos a nivel nacional. En nuestro Estado, no es lo mismo comunicarse con gente de la tierra caliente, que la de la zona de oriente o la de la costa; la gente es diferente, cultural e ideológicamente, de hecho esa es una de la razones por las que no funciona el centralismo, porque el país es muy diverso y las políticas que se aplican en el norte, quizá no tienen el mismo resultado en el sur. Por ello, cada Estado tiene su propia legislación que se ajusta a sus necesidades y a su ideología. Con estos contextos, es importante seguir garantizando la autonomía local, para que la toma de decisiones sea eficiente y adecuada a las necesidades de las regiones.